Te encuentras constantemente cansada/o, abrumada/o, sintiendo que todo va a un ritmo que no puedes controlar, siempre en piloto automático.
El estrés parece haberse apoderado de tu día a día, y aunque no siempre tengas prisa, es como si la vida te empujara hacia adelante sin poder disfrutar el momento.
Sin Calma.